El tiempo para leer es siempre tiempo robado. (De la misma manera que lo es el tiempo de escribir o el tiempo de amar). ¿Robado a qué? Digamos que al deber de vivir. El tiempo de leer, como el tiempo de amar, expanden el tiempo de vivir.
Si tuviésemos que enfrentar el amor desde el punto de vista de nuestra agenda, ¿quién se arriesgaría a ello? ¿Quién tiene tiempo para estar enamorado? Y sin embargo, ¿alguien ha visto alguna vez a un enamorado que no se tome el tiempo de amar?
Yo nunca he tenido tiempo para leer, pero nada, jamás, ha podido impedirme terminar una novela que amara.
La lectura no tiene que ver con la organización social del tiempo; es una manera de ser, como el amor.
Daniel Pennac. Como una novela.

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lunes, 13 de mayo de 2013

Perico el Cartero

En el club de lectura infantil de mayo hemos leído el libro de Beatrix Potter Perico el Cartero, en el que se nos cuenta cómo Perico, por casualidad, se convierte en repartidor de cartas y descubre un complot para asesinar a la oca Carlota. 
¿Logrará evitar una barbarie? lo dejamos en suspenso para que lo leáis, y podáis disfrutar también de las distintas cartas que trae el libro.
 
En nuestra sesión del club, para comentar las aventuras de Perico, primero fuimos contando qué pasaba y qué personajes nos gustaban más. Además, como el libro deja el final un poco abierto, estuvimos imaginando cómo nos gustaría que acabara. 

Después hablamos sobre las cartas, si alguna vez recibido alguna, y si habíamos escrito a alguien. Por supuesto, los Reyes Magos y Papá Noel no faltaron. 

Y ya, por último escribimos una carta a nuestro personaje favorito del libro que habíamos leído: la oca Carlota, Perico el Cartero, El perro, El señor Raposo... con sobre y sello por supuesto, que si no, la carta no llega.